Una caminata de recolección de hongos silvestres en las faldas del Popocatépetl, operada por Hiking Mountain MX, más la tradición del hongueo en México y la ecología de un bosque que da de comer una vez al año.

Datos, qué incluye, qué llevar e itinerario de nuestra caminata.
En las faldas del Popocatépetl, un destino ideal para los amantes de la naturaleza que en esta temporada de lluvias se transforma en el escenario perfecto para la recolección de hongos silvestres.
Bajo la sombra de los bosques de coníferas y alimentada por la humedad de los ríos provenientes de los glaciares del volcán, esta zona ofrece un ecosistema rico y diverso que invita a explorarlo a través de una caminata inmersiva y educativa.
Durante este recorrido, aprenderemos a identificar, observar y recolectar distintas especies en un entorno que ofrece frescura y tranquilidad.
Un destino ideal tanto para principiantes como para familias o excursionistas que buscan una experiencia diferente, ya que el trayecto consta de una caminata de aproximadamente dos horas con una dificultad baja. Esto permite disfrutar del paisaje, enfocar la vista en los detalles del suelo forestal y avanzar a un ritmo muy cómodo. Es una experiencia que invita a desconectarse del estrés cotidiano y reconectar con la tierra en su forma más pura.
De caminata de recolección, dependerá del ritmo del grupo
Transporte propio: Estacionamiento Paso de Cortés
Por seguridad del agua del río y de las mascotas
Los horarios son aproximados y pueden variar. ¡¡Atrévete a intentarlo!!
Horarios: Los horarios indicados son aproximados y pueden variar dependiendo de la velocidad del grupo. Es fundamental seguir las indicaciones de los guías para garantizar la seguridad y el buen desarrollo de la actividad.
Condiciones climáticas: El destino y la ruta pueden ser modificados dependiendo de las condiciones climáticas. En caso de mal clima que comprometa la seguridad, la caminata será cancelada.
Seguridad ante todo: Estas medidas son esenciales para garantizar una experiencia segura y responsable en la naturaleza. ¡La seguridad de todos es nuestra prioridad!




Contexto, flora, fauna y fuentes del sitio.
En los bosques de pino y oyamel que rodean al Popocatépetl y al Iztaccíhuatl, las lluvias de junio a septiembre —y en años húmedos hasta octubre o noviembre— hacen brotar decenas de especies de hongos silvestres. La recolección, conocida coloquialmente como hongueo, es una práctica de subsistencia y comercio que se remonta generaciones atrás entre comunidades matlatzincas, mazahuas, otomíes y nahuas del centro de México.
En varias regiones del Eje Volcánico, este conocimiento se transmite tradicionalmente de abuela a nieta a través de las nanacateras: mujeres recolectoras que distinguen especies comestibles de tóxicas por rasgos que rara vez aparecen en una guía escrita, y que después venden su cosecha en los tianguis dominicales de los pueblos de la falda del volcán.
El caldo de hongos y las quesadillas de hongos silvestres —el mismo tipo de alimento que ofrece esta actividad de Hiking Mountain MX— son parte del recetario tradicional de las comunidades volcánicas, y hoy también sostienen una temporada gastronómica que atrae visitantes a Puebla, Tlaxcala y el Estado de México.
La mayoría de los hongos que se recolectan en estos bosques son micorrízicos: viven en simbiosis con las raíces de pinos y oyameles, intercambiando agua y minerales del suelo por azúcares que el árbol produce por fotosíntesis. Por eso solo aparecen bajo ciertos árboles y en ciertas condiciones de humedad y temperatura — el cuerpo fructífero que se recolecta es apenas la parte visible de una red de micelio que vive todo el año bajo tierra.
Investigaciones académicas sobre el Parque Nacional Izta-Popo, Zoquiapan y Anexos han documentado un número considerable de especies comestibles silvestres en esta zona. Sin embargo, la creciente demanda comercial ha puesto en riesgo a algunas de ellas —entre las especies de interés que se mencionan en la literatura sobre hongos comestibles de México están el hongo blanco (Boletus edulis) y la morilla (Morchella esculenta), ambas señaladas por distintas fuentes como sobreexplotadas en ciertas regiones del país.
Flora del entorno: bosque de pino, pino-encino y oyamel, con páramo de altura y zacatonal en las partes más altas del Parque Nacional Izta-Popo. Fauna: el parque es hábitat del teporingo o zacatuche (Romerolagus diazi), el conejo más pequeño de México, que solo vive en estas montañas; se han observado ejemplares en el área protegida.



No todos los hongos silvestres son comestibles. Algunas especies tóxicas crecen en el mismo suelo, bajo los mismos árboles, y a simple vista pueden confundirse con especies comestibles — la identificación segura requiere conocimiento experto, no solo una guía de fotos.
Un ejemplo bien documentado es Amanita muscaria (foto), de sombrero rojo o anaranjado con motas blancas: fácil de reconocer una vez que se conoce, pero un recordatorio de que el mismo bosque que da hongos de temporada para quesadillas también produce especies que no se deben consumir. Por eso esta actividad de Hiking Mountain MX está guiada por conocimiento local, y por eso ninguna persona debería recolectar y comer hongos silvestres por cuenta propia sin la supervisión de alguien con experiencia real en identificación micológica.

La identificación de especies debe hacerla siempre un guía con experiencia comprobada.